Por Brenda Morales, Socia Directora

“Hoy, preguntarse por quién votar es como elegir entre el sida, la sífilis o la gonorrea”, es la analogía que hizo la directora de Artículo 19 México, Ana Cristina Ruelas, mexicana experta en temas de derechos humanos, a la información y libertad de expresión, durante su participación en el panel de expertos del Foro #VOCESHuffPost en noviembre pasado.

Esta declaración, que suena desoladora, es un ejemplo de la percepción generalizada de un sistema político en franca descomposición, que inicia con la figura presidencial, pasa por todo el engranaje de las instituciones electorales, partidos políticos y candidatos, hasta llegar a los poderes legislativo y  judicial, sin dejar de mencionar el “contagio” a toda la estructura de la administración pública federal, estatal y local.  Sin embargo, aun ante este panorama que duele, la responsabilidad de los ciudadanos es ejercer un voto informado que nos permita tener, como sociedad civil, un papel activo ante el proceso electoral del 2018.  Hacer el cambio.

Para lograrlo, no basta con leer, escuchar o ver esos programas o plataformas informativas que solemos consumir en el día a día; hoy, con más ahínco que nunca, debemos cuestionar, investigar y demandar aquello que realmente está en la agenda de interés de los ciudadanos, principalmente de los  jóvenes, quienes si salen a las urnas el domingo 1 de julio del próximo año serán protagonistas de la verdadera democracia.

La seguridad, el derecho a estudiar y tener un trabajo bien remunerado, la erradicación de la corrupción y la disminución de las condiciones de pobreza extrema son sólo algunos de los temas más urgentes para la juventud, que deberá exigir propuestas realistas a cada uno de los candidatos.

La comunicación jugará un papel trascendental en todo el proceso electoral; seremos testigos de la guerra sucia de los medios que trabajan para los intereses del Estado, pero lo que sería imperdonable es tomar el camino fácil del abstencionismo que, según cifras del INE, superó el 40 por ciento en los jóvenes del país en las pasados elecciones federales.

Demostremos que la sociedad civil tiene mayor desarrollo y sentido de responsabilidad que la clase política mexicana. Jóvenes, ustedes harán la diferencia.